Estado de México. — Elementos de la Guardia Nacional aseguraron un cargamento de 4.5 kilogramos de clorhidrato de metanfetamina en las instalaciones del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). El hallazgo se registró durante una inspección de rutina llevada a cabo por agentes federales en uno de los almacenes de carga del complejo aeroportuario.
El modus operandi: contrabando bajo apariencia religiosa
Según el informe oficial, la droga estaba hábilmente oculta al interior de paquetes de veladoras. Las cajas, forradas con tela de color beige y adornadas con una imagen religiosa en su cara frontal, estaban listas para ser enviadas vía aérea hacia Australia.
Para detectar el cargamento, las autoridades emplearon equipos especializados, incluido el apoyo de un binomio canino, el cual alertó sobre la presencia de sustancias ilícitas dentro de los envoltorios. Hasta el momento, el Gabinete de Seguridad no ha proporcionado detalles sobre la procedencia del paquete ni la identidad de los involucrados en el intento de tráfico internacional, por lo que las investigaciones continúan abiertas.
Vigilancia intensificada en aeropuertos
Este aseguramiento ocurre en un contexto de vigilancia reforzada en las terminales aéreas del área metropolitana, donde el crimen organizado ha intentado emplear métodos cada vez más inusuales para burlar los controles de seguridad.
Apenas hace unas semanas, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), las autoridades detuvieron a una persona que transportaba ocho kilogramos de cocaína ocultos en la estructura de una silla de ruedas. Asimismo, a finales de abril, un ciudadano extranjero fue aprehendido en la misma terminal tras intentar traficar lienzos fotográficos impregnados con cocaína.
Estos eventos subrayan los desafíos constantes que enfrentan las corporaciones federales para frenar el flujo de narcóticos a través de los puntos de conectividad aérea del país, tanto para el consumo nacional como para mercados internacionales.
Con información de LATINUS